Afrodisia--7--De los Hechos relativos a la dulce AfroditaEstá reputado que
la divina Afrodita nació del
caos entre la espuma agitada del mar. Y que su belleza surgió
desnuda entre las olas. Hay gentes que creen a la diosa una deidad marina porque en sus fiestas se consumen mariscos y calamares. Estos frutos del mar, gambas, centollas, percebes, langostas, sepias, ostras, mejillones, nécoras, bogavantes y otros, son bendecidos por la diosa y tienen la virtud de excitar el Eros. Pero, esto, por sabido, no merece mayores comentarios. Llegó la diosa a
la playa de Pafos cuando paseaban por
allí las tres ninfas de las estaciones. Estas vieron a la diosa
andando por la playa y notaron que movía las caderas con divina
cadencia. Al verla ya de cerca, notaron embelesadas que su cuerpo y sus
ojos resplandecían por el deseo. Otras historias afirman, con igual seguridad, que Afrodita nació de la espuma formada en torno a los genitales de Urano; los cuales flotaban sobre las olas. Hesíodo nos cuenta la historia de Crono. Éste, incitado por su madre Gea, se rebeló contra su padre Urano. Crono y sus hermanos son conocidos como los siete titanes. Cada uno de ellos gobierna el movimiento de algún cuerpo celestial de mayor entidad. El sol, la luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno están bajo el control de los titanes. Así que inducidos a conspirar, Crono y sus hermanos pillaron al padre dormido y le sujetaron entre todos con gran esfuerzo. El líder rebelde, Crono, asiendo los genitales con su mano izquierda, cogió la hoz sagrada con la diestra para castrar a su padre. Luego, arrojó la hoz y los genitales al mar, desde los acantilados del cabo Drépano. Esta hoz ritual no puede ser de broce, ni de acero; está hecha con barro cocido y dientes de pedernal. Desde entonces, la mano izquierda se conoce como la mano siniestra. Es por eso que, cuando vemos a un zurdo, sentimos un escalofrío y apartamos la mirada con mucha discreción; para no ofenderle. La gente hace esto sin saber por qué. Pero, estas precauciones se toman porque estos seres singulares pueden ser portadores de temibles designios. Herodonte no duda de la merecida castración de Urano, pero niega que Afrodita haya nacido de esos genitales. El espíritu de Afrodita, aunque potente, es amoroso y dulce y se cuadra mal con el talante de Urano. Éste era un dios cruel que arrojó a sus hijos, los cíclopes, al Tártaro y fue padre de los titanes. Unos seres bastante pendencieros que salieron según su carácter. Mientras que Afrodita es una diosa de amor y dulzura. Otras historias, igual de ciertas, dicen que Afrodita fue engendrada por Zeus en el cuerpo de una ninfa marina. Muchas otras criaturas se dicen engendradas por Zeus. Pero, Herodonte se siente poseído por la musa a la tercera copa de vino. Y con palabras inspiradas nos hace unas señas y nos cuenta en voz baja lo siguiente: Afrodita es la única inductora del Eros. Es la diosa la que provoca este potente deseo copulativo en los animales, los humanos y hasta en los mismos dioses; y así es como los vuelve frenéticos a todos. Esa es la razón por la que sabemos que el espíritu de Afrodita es anterior a los dioses del Olimpo. Y si aceptamos que la diosa habita en el monte sagrado es porque instala su espíritu en el corazón de los dioses y las diosas que allí habitan. Y es así como las divinidades copulan de continuo sin cansarse. A excepción de las diosas virginales. Así que no tiene el menor sentido decir que Hefestos, el herrero divino, sea el esposo de Afrodita. Porque Afrodita es un espíritu puro, una exhalación del cosmos. Afrodita es un aliento que trastorna la razón de los dioses y de los hombres y los fuerza a copular sin medida. Y ocurre así hasta que se agota ese aliento divino y se extingue el deseo. Es por ese impulso que los dioses y los hombres hacen locuras que son impensables en otros momentos más lúcidos. Todos escuchamos conmovidos este sensato discurso y quedamos en silencio. Teníamos el temor natural que pudiera habernos oído algún dios chismoso. O tal vez algún agente escuchador que hubiera apostado su fino oído para captar las palabras de nuestro modesto simposio. Volviendo a los hechos
de Afrodita, parece fuera de toda duda
que la diosa es la primera armonía germinante del universo. Y
que en Pafos, en la isla de Chipre, tiene su santuario más
antiguo; todo de color blanco. Tiene tapizado el suelo y las paredes
con conchas marinas que resplandecen bajo el sol. Y allí
está, en los jardines soleados del templo, la imagen blanca de
la diosa; a la cual llaman Cipres y que se distingue claramente porque
no tiene forma humana. Dicen antiguas leyendas que esta piedra
cayó justo del cielo y el oráculo dijo que era la imagen
milagrosa de la diosa. Y esto se contradice con las costumbres de otros
pueblos que hacen estatuas de los dioses y diosas con sus manos. Por
eso algunos dicen que la imagen de la diosa tiene forma
anicónica. Ante esta figura, los fieles sienten el tremendo
poder que emana de esa piedra gigante que un día cayó del
cielo como un regalo de la diosa a los mortales. Autor: Leopoldo Perdomo |